Página Oficial de la Federación Cántabra de Karate y D.A.
Historia FCK
MANUEL PALACIOS GARCÍA (1928-1996)
Fue el primer cinturón negro de Karate que hubo en España, figura con el número 1 en la relación de cinturones negros de este Arte Marcial dentro de la FEJ en su etapa fundacional. Nació en la ciudad de Santander, Cantabria – España, el 12 de diciembre de 1928.
Vivió una vida estrechamente vinculada al Judo y a las Artes Marciales en una época harto difícil, compleja y autodidacta. Su Cantabria natal fue siempre su centro de aprendizaje y enseñanza. Se dejó ver poco por el resto del país. Manolo, pues así le llamaban sus allegados, era un Judoka de tatami, no de despacho. Falleció, el 17 de enero de 1996 en la misma tierra que le vio nacer. En 1950 se inició en la práctica del Judo sobre unas viejas colchonetas que colocaba en un prado de su tierra natal en el alto San Pedro(Chalets de la Tierruca). Le acompañaban en aquella pionera aventura Gabriel Diaz, Roberto Ruiz Jiménez y Sotero Pereda quienes se enteraron de la existencia del Judo a través de un amigo común llamado Fernando Garcia que trabajaba en el Banco Santander de Madrid y practicaba el Judo bajo las directrices de Alfredo San Bartolomé, Maestro peruano quien en 1947 introdujera el Judo en España. En esta disciplina tenía el número 70 de los cinturones negros españoles alcanzando, tras no pocos esfuerzos, el grado de 3º dan. El 3 de diciembre de 1995, se le concede el 7º Dan de Judo en una cena homenaje de la mano de Alejandro Blanco, presidente de la Federación Española de Judo; según palabras del Sr. Blanco “este grado hace honor a toda una vida dedicada a la enseñanza del Judo”. En la cena realizada en el Restaurante Hotel Chiqui asistieron más de 200 personas, tan sólo tres eran karatekas: Antonio Diego Pedraja(Vocal de la R.F.E.K. y D.A), Javier Diego Ortega (hijo) y Jose Luis Quintanilla Blanco lo cual muestra muy a las claras la importancia que tenía el Judo para él.
Manolo comienza su andadura en el mundo del Judo a través de los primeros viajes que realiza por Francia sobre el año 1951, allí aprende sus fundamentos. Cuando en 1995 se le otorga el 7º Dan solo hay en España nueve séptimos danés.
Marcha y se establece en Francia en 1953 y regresa de cinturón negro en 1957, etapa en la que comienza a impartir sus primeras clases en el Alcazar de Toledo, en un Gimnasio que era de la guardia personal del General Franco. En aquel entonces cobraba por sus clases 50 pesetas al mes y 75 a los que no eran de la Guardia de Franco.
Su primer Maestro fue el judoka francés Levander el cual había aprendido de Hisiro Abe, quien fuera el Maestro de su Maestro. Consolida sus conocimientos de Judo, Karate y Aikido entrenando bajo los auspicios del Maestro Minoru Mochizuki (padre). Su condición de fotógrafo profesional, le llevó en el año 1957 a desplazarse y trabajar en París, donde amplió sus conocimientos de Karate en el Gimnasio del Gran Maestro Henry Plée, considerado la máxima figura de las Artes Marciales en Francia por votación popular.
Es curiosa y poco conocida la historia de este primer gran centro de Artes Marciales que hubo en Europa, inaugurado en 1953 en París en el número 34, rue de la Montagne Sainte Genevieve, al que Henry Plée puso por nombre “Dojo Montagne St. Genevieve” y en el que entrenaron grandes figuras del Karate mundial como Jaques Delcourt, Roland Habersetzser, Teiji Kase, Dominique Valera, Francis Didier, Vernon Bell y también nuestro avezado Manuel Palacios. Dicho vetusto edificio era un antiguo seminario católico, catalogado como monumento histórico artístico, construido en 1640. En 1789 se vendió el edificio y se rehabilitó dedicándose a oficinas y locales comerciales. Cuando lo descubrió la madre de Henry Plée era un taller de carpintería. El maestro Palacio y algunos de sus compañeros entre los que se encontraban Dominique Valera,comentaba que por aquel entonces los entrenamientos de Karate eran muy duyros y que cuando salían de entrenar se ivan a la zona de barrios SANT DENIS a buscar camorra con los proxenetas y así poder comprobar la eficacia de las técnicas que se habían entrenado, no deja de ser otra de tantas y tantas anécdotas que me contaba el maestro palacios.
En 1961 abre Manuel Palacios su propio Gimnasio al que bautiza con el nombre de “Karate-Kan Judo”, ubicado en la calle Cádiz de Santander.
Ya instalado en su Gimnasio de Santander, Manuel Palacios tuvo como profesor de Karate a Tetsuji Murakami quien fuera el primer Maestro japonés que visitara y enseñara en España. El Maestro Tetsuji Murakami impartió sus enseñanzas en el Gimnasio “KarateKan Judo” ya que este ilustre japonés era un gran admirador de Cantabria debido a que su mujer era de la zona de Liérganes. Bajo la dirección técnica del mencionado Maestro, Manuel Palacios obtuvo el cinturón negro 1º y 2º dan de Karate, afiliándose al Instituto Internacional Yosei Kan, cuyo presidente en aquel momento era el propio Minoru Mochizuki (padre). Manuel Palacios ostentaba a su vez el 1º Dan de Aikido debido a que, en aquel entonces, era bastante común practicar varias Artes Marciales a la vez.
Manuel Palacios era un hombre de carácter fuerte, maneras hoscas y trato difícil quizá como consecuencia de la lucha que tuvo que librar para salir adelante en una España dura y compleja. Como buen montañés, se manejaba bien en espacios abiertos y prácticos mientras que los lugares cerrados en donde lo suyo era teorizar, se le atragantaban.
Montó su primer Gimnasio en 1958, teniendo a principios de los 60 su primer grupo de alumnos. Este pionero grupo se extendió por todo el territorio español expandiendo la semilla que les había inoculado Manuel Palacios. J. Antonio Cortés del Valle (fue su primer alumno); Juan Luis Asín (llevó el Karate a Logroño); Jesús Vallejo Lobato (fundador del gimnasio Olimpo, que más tarde se llamaría Kioto); José Luis Falcones (llegaría a ser 1º presidente de la Federación Cántara de Karate); Jesús García Serrano (llevó el Karate a Bilbao); Eduardo García González; Juan Gutiérrez Vidal (capitán de la Guardia Civil y primera persona que introduce el Karate en una institución militar (la Academia General de la Guardia Civil de Jaén).
Manolo Palacios invitó a su Gimnasio, a grandes Maestros de las Artes Marciales que, con el paso del tiempo, hicieron historia dentro del deporte español.
En 1967, contacta con un japonés (que ya en el año 1966 estuvo en España haciendo un curso de verano en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander) a quien contrata para dar clases de Karate. Este japonés, que por aquel entonces perfeccionaba el castellano, no era otro que el Maestro Tatsuhito Hattori, quien tenía entonces 21 años de edad.
En 1971 entra en acción el belga Marcel Boffin quien pasó un año en Santander acompañado de Julien Naessens. El Sr Boffin era alumno del Maestro Harada y estuvo entrenando Karate, Judo y Aikido en el “Karate-Kan Judo” de Manuel Palacios.
En 1972 el excelente judoka coreano Young Lee Joo, llegó al “Karate-Kan Judo” de la mano de Manolo Palacios con un contrato de trabajo de dos años de duración. Al término de dicho contrato laboral, el director técnico nacional Roland Burger, lo incorporaría a la Federación Española de Judo como entrenador del equipo nacional. Desde entonces, el Sr Lee, permanece en España.
El presidente de la Unión Europea de Karate, Sr. Jaques Delcourt, pone en marcha el 2º Congreso Europeo celebrado el 24 de mayo de 1964; siguiendo el orden del día, expone lo que serían las bases de los primeros Estatutos de la Union Europea de Karate. En esta reunión para aprobar dichos Estatutos asiste D. Manuel Palacios García quien en una breve exposición informó a los congresistas que el Karate esta prohibido en España por ser considerado una práctica salvaje, brutal y de difícil control. En base a ello, solicita al Comité Director de la Union Europea de Karate que escriba una carta a la Federación Española de Judo solicitando un trato más permisivo. El Señor Delcourt le responde que la U.E.K no esta facultada para solicitar cambio alguno en las decisiones gubernamentales de ningún país. No obstante, el Señor Palacios insiste para que la U.E.K haga todo lo posible para acercar posiciones y propiciar los mencionados cambios.
El Señor SebBan Vice-Presidente F.F.J.D.A, (Federación Francesa de Judo y Disciplinas Afines, institución que cobijaba al Karate francés), y secretario general de la U.E.K, se ocupó de mantener las relaciones con la Federación Española de Judo. Mas adelante el Sr SebBan realizará la entrega a Manuel Palacios de los Estatutos de Karate de la U.E.K a la F.E.J. con el fin de que sirvan de guía en la creación de la Federación Española de Karate y es Manuel palacios cuando conoce en Madrid a Fernando Franco y también a Benitez 1968 les hace entrega de los estatutos inspirados en los de la Federación Francesa de Karate con el propósito de crear más adelante la propia Federación Española de Karate.
Para asistir a esta Reunión de la U.E.K obligan a Manuel Palacios a pagar por cuota de su Gimnasio 5 Dólares y la anécdota «Le obligan a que su gimnasio se llame primero Karate y entonces Manuel para que le dejasen en España poner el nombre de Karate, lo que hace es camuflar el nombre y por eso el Gimnasio pasaría a llamarse KARATEKAN-JUDO y así el Judo pasa a último lugar queda unido el Karate con Kan y engaña a las autoridades españolas y consigue registrar el nombre del Gimnasio» .
En aquellos años, de 1965 a 1970 para ser exacto, la presidencia de la F.E.J. estaba en manos de D. Agustín Aznar Gerner quien, a su vez, había presidido la Federación Española de Lucha de la que el Judo acababa de emanciparse. Lógicamente, el momento no era favorable hacia la posible creación de una nueva Federación ya que, salvo en Santander y Zaragoza, apenas había practicantes de Karate en España y el poco Karate que había no estaba bien visto por las autoridades del momento.
Manuel Palacios no pudo asistir al primer curso de arbitraje celebrado en España que, en 1970, dirigió el italiano Pio Gaddi con motivo de los primeros campeonatos de España, por encontrarse lesionado; sin embargo, si formó parte del tribunal de grados de los dos primeros exámenes de cinturones negros de Karate celebrados en Madrid (1970) y Zaragoza (1971) respectivamente.
No cabe duda alguna acerca de que Manolo Palacios fue un verdadero pionero ya que aprendió y enseñó Karate en España de forma solitaria, no con meses sino con años de antelación respecto a gran parte de las provincias españolas, hazaña que ha sido reconocida tanto en Cantabria como en el resto del país.
Su hijo continúa su senda como practicante de base aunque no como profesor.
Trabajo realizado por el Sensei José Luis Quintanilla Blanco. 8º Dan.
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